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El águila imperial cría en Cádiz 60
años después de extinguirse la especie en la provincia
Desde el año 2002 se han liberado 45 ejemplares en el marco
del proyecto de reintroducción, lo que ha permitido la formación
de 5 parejas
Julio 2010.- El Programa de actuaciones para la conservación del
águila imperial ibérica en Andalucía, desarrollado
por la Consejería de Medio Ambiente con el asesoramiento científico
de la Estación Biológica de Doñana, órgano
dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas
(CSIC), ha permitido que una pareja de esta ave endémica críe
con éxito a dos polluelos en Cádiz 60 años después
de producirse la desaparición de esta especie en la provincia. Es
la primera vez que se logra iniciar la recuperación de una población
extin-guida de esta rapaz en el mundo, una primicia que certifica el éxito
de la estrategia seguida por la Administración andaluza y supone
un logro sin precedente en el manejo de esta rapaz, ya que consolida su
asentamiento y pone las bases para su recuperación definitiva en
la zona.
El seguimiento realizado por los técnicos de Medio Ambiente
ha permi-tido comprobar el buen estado de salud de los dos nuevos ejemplares,
los cuales cuentan aproximadamente con unos 70 días de edad y están
siendo atendidos correctamente por sus progenitores. La elevada densidad
de cone-jos en la zona de cría incrementa las posibilidades de salir
delante de ambos polluelos, al tiempo que hace innecesario proceder al
aporte de alimentación suplementaria al nido.
Esta pareja reproductora, que ha sido también la primera en asentarse
en la provincia de Cádiz después de varias décadas,
está formada por un macho liberado por Medio Ambiente en 2007 y
una hembra de origen silvestre de unos cinco años de edad. El nacimiento
de los polluelos es un hito histórico que certifica su establecimiento
en esta área y que supone un fuerte estímulo para el incremento
de
la población reproductora de la especie.
Este éxito es resultado de los trabajos realizados en el marco
del Proyecto de reintroducción llevado a cabo en la provincia de
Cádiz, una tarea que se desarrolla desde el año 2002 con
el apoyo de la Unión Europea y el CSIC y que ha supuesto la liberación
en la zona de 45 ejemplares. Contando con esta pareja, hasta la fecha han
sido cinco las que se han formado en Andalucía a partir de los ejemplares
liberados en Cádiz.
A raíz de las sueltas, el primer emparejamiento se produjo en
enero de 2006 en la provincia gaditana; pareja que se deshizo coincidiendo
con un episodio de venenos en la zona. El macho de esta pareja volvió
a unirse rápidamente a una hembra reintroducida, dando lugar a una
segunda pareja que finalmente se estableció en la Sierra Norte de
Sevilla. Tras morir el macho un año después, la hembra formó
una tercera pareja con un ejemplar silvestre, nuevamente en Sevilla. La
cuarta se constituyó en 2008 mediante el empare-jamiento en el área
de conservación de Doñana de un macho reintroducido en Cádiz
y un ejemplar silvestre, que repitió en 2009. Por último,
la actual quinta pareja se ha contabilizado este mismo año en Cádiz.
Este balance provisional se ha producido gracias a la implicación
social y a las tareas de conservación desarrolladas por la Administración
andaluza, cuya línea de trabajo ha consistido en el manejo de las
poblaciones de pollos en nido, en la disminución de su mortalidad
y en su empleo para el proyecto de reintroducción. El asentamiento
y reproducción de la primera pareja se consideraba la parte más
difícil, por lo que se espera que los resultados positivos del programa
se incrementen en los próximos años.
Con el reciente logro cosechado en Cádiz se consigue por primera
vez la ampliación del área de distribución de la especie
y se favorece el flujo genéti-co entre las dos poblaciones asentadas
previamente en la región (Doñana y Sierra Morena). Su importancia
radica también en que, a pesar de ser una especie muy productiva,
el águila imperial presenta grandes dificultades a la hora de colonizar
nuevos territorios, además de una elevada mortalidad juvenil. Por
tanto, se han puesto las bases para la recuperación definitiva,
aunque para conseguir una población estable en un lugar donde la
especie se había extinguido es necesario el establecimiento de varias
parejas reproduc-toras y seguir con el proyecto de reintroducción
hasta conseguir este objetivo.
Especie mundialmente amenazada
El águila imperial ibérica está catalogada en
Andalucía como en peligro crítico de extinción. Su
población actual en España, unas 250 parejas, la convierte
en una de las cuatro aves de presa más escasas del planeta, y en
la especie de águila más amenazada del continente europeo.
Es la única ave rapaz que sólo vive en la Península
Ibérica.
La población andaluza está estimada actualmente en torno
a las 60 pa-rejas, lo que supone aproximadamente la quinta parte de los
efectivos mun-diales y todo un récord histórico para la especie
en esta región. Su área de distribución se reparte
entre la zona de Sierra Morena y las marismas del Guadalquivir.
Científicos de Andalucía intentarán
acostumbrar a las águilas a no posarse en los tendidos eléctricos
Evolución de
presencia en España por años
Suelta de ejemplares en
Andalucía
Un águila imperial vuelve a su lugar de suelta y
hace de tutor de siete pollos
Septiembre- 2008.- Un ejemplar de águila imperial ibérica
(Aquila adalberti) liberado en 2007 en la comarca de La Janda (Cádiz)
se ha establecido desde comienzos de verano en el lugar donde el año
pasado técnicos de la Consejería de Medio Ambiente liberaron
a éste y a otros tres ejemplares en el marco del programa de reintroducción
de esta especie impulsado por la Junta de Andalucía en colaboración
con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
La presencia de este águila, un macho de un año de edad,
coincide con el momento de liberación de siete jóvenes ejemplares
que este año se han sumado al proyecto de reintroducción.
El macho de mayor edad permanece junto a los pollos desde que éstos
realizaron sus primeros vuelos, tutelando sus primeros ejercicios y realizando
tareas de adoctrinamiento en labores de caza.
Aunque la mayoría de los individuos liberados suelen volver
a su lugar de suelta, gracias a la técnica del hacking (que posibilita
fijar las poblaciones en el lugar donde los pollos se han desarrollado),
hasta el momento es la primera vez que un águila imperial perteneciente
al programa de reintroducción pasa un periodo de tiempo tan prolongado
en compañía de otros congéneres, haciendo la labor
padre de esto jóvenes ejemplares.
En cualquier caso, su presencia en la zona de La Janda también
se traduce con la buena marcha del proyecto que, además de aumentar
la población de una de las rapaces más amenazadas del planeta,
gracias a sus actuaciones se ha reducido considerablemente los índices
de mortandad, especialmente en el primer año de vida que se cifra
en los ejemplares nacidos en el medio natural por encima del 60 por ciento.
De idéntica manera, los trabajos realizados en la corrección
de tendidos eléctricos peligrosos en la comarca han dado excelentes
resultados ya que no se han registrado muertes por electrocuciones de águilas
imperiales en La Janda desde el año 2005.
Imperiales en Andalucía
Este año se ha registrado un nuevo crecimiento en la reproducción
natural en el medio natural con 60 pollos nacidos este año, 8 más
que en 2007. Estos datos insisten en la excelente recuperación de
la población que las poblaciones de águila imperial en Andalucía
vienen experimentando en los últimos tres años. En Doñana,
gracias a las medidas impulsadas por la Administración ambiental
andaluza, las poblaciones siguen en alza. De hecho en 2007 volaron en Doñana
once pollos (tres procedentes de Sierra Morena), una cifra que no se alcanzaba
desde hace casi veinte años. En este espacio natural habitan en
la actualidad siete parejas, una de ellas con la singularidad de estar
compuesta por un macho reintroducido por este programa en Cádiz
hace dos años.
Otro de los factores determinantes a la hora de analizar el aumento
poblacional está en la baja mortandad que se ha registrado gracias
a las medidas puestas en marcha desde la Consejería de Medio Ambiente
(corrección de tendidos eléctricos peligrosos, lucha contra
el uso ilegal del veneno, entre otras).
Un águila imperial nacida en el centro de cría de
Sevilla forma pareja en el Espacio Natural de Doñana
Andalucía, 31 de enero de 2008
Las instalaciones del Programa de Reintroducción cuentan ahora
con 19 ejemplares de la rapaz,
Técnicos de la Consejería de Medio Ambiente han confirmado
la presencia de una nueva pareja de águila imperial en el Espacio
Natural de Doñana formada por un macho perteneciente a los ejemplares
liberados en La Janda (Cádiz) en 2006 y una hembra que porta una
anilla metálica cuyo origen por el momento se desconoce.
Se da la circunstancia de que este macho fue el primer ejemplar de
águila imperial que nació en el centro de cría en
cautividad de San Jerónimo (Sevilla) de una puesta de tres huevos
rescatada de un nido de la provincia que corría serio riesgo de
precipitarse al suelo. La rápida actuación de los técnicos
de Medio Ambiente impidió que esto ocurriese. Una vez en el
centro de cría los tres huevos completaron de manera artificial
su incubación hasta que eclosionaron.
Uno de los pollos permanece en el centro de cría en cautividad
para completar la reserva genética, mientras que los otros dos se
liberaron en la zona de La Janda (Cádiz) en el marco de las actuaciones
previstas en el Programa de Reintroducción de la especie impulsado
por la Junta desde 2002 en colaboración con la Estación Biológica
de Doñana (CSIC).
El Centro de Cría se inauguró en mayo de 2006 y en la
actualidad cuenta con 19 ejemplares en el stock reproductor. La mayoría
de éstos han ingresado debido a razones traumáticas
o de enfermedad. La única pareja en edad adulta proviene de un decomiso
llevado a cabo en la provincia de Málaga.
La delegada de Medio Ambiente de Sevilla, Pilar Pérez explicó
hoy en una visita a las instalaciones que el centro de cría de San
Jerónimo se ha convertido en una valiosa herramienta para la conservación
de la especie ya que en los últimos años se han recuperado
tres ejemplares que ingresaron con diversas lesiones y han nacido cinco
águilas imperiales de puestas de huevos que terminaron su incubación
en el centro, después de ser rescatados de dos nidos que presentaban
riesgo inminente de caída.
Ante el inicio de la temporada de celo, los ejemplares ya muestran
comportamientos de cortejo y, si bien la práctica totalidad de los
ejemplares aún no ha alcanzado la madurez sexual, no se descarta
que se produzcan las primeras puestas de huevos en las próximas
temporadas de cría. Hasta el momento las únicas águilas
imperiales que han nacido en cautividad lo han hecho en San Jerónimo
(procedentes del medio natural) pero aún no se ha producido reproducción
en cautiverio.
Imperiales en Doñana
La presencia de este macho liberado en Cádiz en el Espacio Natural
de Doñana certifica que los ejemplares soltados en Cádiz
también se desplazan a Doñana para reproducirse, cuestión
que fue contemplada a la hora de establecer el lugar más idóneo
para la reintroducción.
Actualmente, la pareja da muestras de haber iniciado las pautas nupciales
de cara al inminente periodo reproductor defendiendo el territorio de otras
rapaces y construyendo un nido. En las próximas semanas la reproducción
del águila imperial alcanzará su momento clave y serán
entonces cuando se compruebe si la pareja ha tomado definitivamente Doñana
como lugar de cría.
Estos datos insisten en la excelente recuperación de la población
que las poblaciones de águila imperial en Andalucía vienen
experimentando en los últimos tres años. En Doñana,
gracias a las medidas impulsadas por la Administración ambiental
andaluza las poblaciones siguen en alza. De hecho en 2007 volaron en Doñana
once pollos (tres procedentes de Sierra Morena), una cifra que no se alcanzaba
desde hace casi veinte años.
Otro de los factores determinantes a la hora de analizar el aumento
poblacional está en la baja mortandad que se ha registrado gracias
a las medidas puestas en marcha desde la Consejería de Medio Ambiente
(corrección de tendidos eléctricos peligrosos, lucha contra
el uso ilegal del veneno, entre otras).
Entre las medidas adoptadas en los últimos años también
se encuentra la liberación de nueve pollos en Doñana, en
su mayoría hembras, para equilibrar la desproporción de sexos
que registran los nacimientos en el espacio natural y aumentar la variabilidad
genética de dicha población.
Especie mundialmente amenazada
El águila imperial ibérica es la única ave rapaz
que sólo vive en la península Ibérica. Su población
actual, unas 234 parejas, la convierte en una de las cuatro aves de presa
más escasas del planeta y en el tipo de águila más
amenazado del continente europeo.
El último censo de la Consejería de Medio Ambiente indica
que Andalucía alberga a casi la cuarta parte de la población
mundial de la especie con 50 parejas. En Sierra Morena, el principal núcleo
reproductor en Andalucía, viven 43 parejas mientras que en Doñana
la cifra se sitúa en 7.
Julio 2005 / La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía
desarrolla una iniciativa -en colaboración con Endesa y el CSIC-
encaminada a intentar enseñar a las águilas imperiales y
otras aves rapaces a desechar los tendidos eléctricos como posaderos
y así evitar así los riesgos de electrocución.
Este método, conocido como 'pastor eléctrico',
se incluye en el programa de la Junta de Andalucía para proteger
la especie, que se encuentra entre las más amenazadas del planeta,
y en concretro contra una de sus principales causas de mortalidad: la electrocución
en tendidos eléctricos. La original experiencia consiste en colocar
postes en zonas cercanas a los nidos -que los jóvenes van a usar
como posaderos- y dotarlos de un dispositivo que provoca una inofensiva
pero desagradable descarga eléctrica a la joven águila cuando
se posa. Con ello se pretende que las águilas no utilicen los postes
eléctricos con la elevada frecuencia que hasta ahora lo hacen.
Según los estudios que avalan esta experiencia, se aprovecha
la gran importancia que tiene en esta especie el aprendizaje temprano para
el comportamiento a lo largo de su vida. Dada la gran cantidad de información
acumulada tras años de seguimiento de jóvenes águilas
equipadas con radioemisores, los investigadores podrán comprobar
si efectivamente se produce una disminución de la selección
de estos peligrosos posaderos. Es la primera vez que se trata de averiguar
si es posible inducir cambios culturales en el comportamiento de especies
amenazadas para enseñarles a evitar potenciales peligros.
Aguila imperial ibérica,
liberada en Cádiz
Enero-2006.- El animal, un macho de tres años de edad, se ha
devuelto al lugar donde se reintrodujo tras ser atendido en el Centro de
Recuperación de Especies Amenazadas de Sevilla. Técnicos
de la Consejería de Medio Ambiente liberaron en La Janda (Cádiz)
al ejemplar de águila imperial ibérica (Aquila adalberti)
que fue alcanzado por disparos de escopeta de cartuchos. Forma parte del
grupo de ejemplares que se soltó en La Janda como parte del proyecto
de Reintroducción de la especie que Medio Ambiente lleva a cabo
desde 2002 con la colaboración de la Estación Biológica
de Doñana.
El águila herida fue recogida por efectivos del Seprona hasta
su ingreso en el Centro de Recuperación de Especies Amenazadas de
Sevilla, donde el personal la identificó como una de las rapaces
que se reintrodujeron mediante técnicas de cría en cautividad
controlada en la provincia de Cádiz en el año 2003. A pesar
de que todas estas águilas van equipadas con dos anillas y con un
radioemisor que permite su seguimiento, este ejemplar había sido
desprovisto de su radioemisor y de una de sus dos anillas; gracias a la
restante los técnicos pudieron reconocerla.
El águila imperial ibérica es la única ave rapaz
que sólo vive en la Península Ibérica. Su población
actual, unas 220 parejas, la convierte en una de las cuatro aves de presa
más escasas del planeta, y en el tipo de águila más
amenazado del continente europeo.
Distribución en la península
Ibérica por años
 

Desde el inicio del siglo XX pasa a los años 1950. Le sigue
el cuadro de la actualidad (inicio siglo XXI) y continúa dsapareciendo
en cien años, y en doscientos desaparece completamente.
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En 1982, cuando la población de águila imperial se encontraba
en torno a las 100 parejas, un estudio del CSIC sobre los efectos de los
tendidos eléctricos sobre las poblaciones de aves del Parque Nacional
de Doñana y su entorno determinó que más de 2.000
aves morían al año en 100 kilómetros de tendidos (400
de ellas aves de presa, incluyendo especies tan amenazadas como el águila
imperial ibérica). Estos estudios demostraron que la muerte por
electrocución era la primera causa de muerte conocida de la especie,
siendo la responsable del 60 por ciento de las muertes de los jóvenes
durante su primer año de vida.
Tras las investigaciones realizados por la Estación Biológica
de Doñana, dirigidas por el científico Miguel Ferrer y financiados
por compañías eléctricas, se desarrollaron sistemas
para la localización y arreglo de tendidos peligrosos. La adopción
de estas medidas consiguieron un espectacular aumento de la supervivencia
de las jóvenes águilas imperiales, que pasó del 17%
hasta casi el 80%. Los resultados fueron tan contundentes que la Junta
de Andalucía promulgó el primer Decreto Europeo de Protección
de Aves en instalaciones eléctricas, que impide la construcción
de nuevas líneas con apoyos peligrosos.
Desde la promulgación de esta formativa que han incorporado
otras Comunidades Autónomas, y la protección de los ya construidos
siguiendo el procedimiento ideado por el CSIC, la población de águila
imperial comenzó a crecer de forma sostenida, pasando de cerca de
100 parejas en los años 80 a algo más de 200 en la actualidad.
Sin embargo, a pesar de la enorme reducción de la mortalidad
de aves de presa en tendidos eléctricos, los accidentes no son del
todo evitables y, ocasionalmente, se producen electrocuciones que, dada
la aún precaria situación de esta especie, se tratan de evitar
por todos los medios posibles. Para ello, ahora se pone en marcha un proyecto
de investigación que, entre otros objetivos, persigue averiguar
si es posible condicionar el comportamiento de las águilas imperiales
durante su juventud para que utilicen con menor frecuencia los postes eléctricos
como posaderos el resto de su vida.
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Foto; H. Garrido - EBD/CSIC (Estación
biológica de Doñana) |
Cientos de ejemplares de
aves mueren cada año por impacto con cables o por descargas eléctricas
Unos postes que provocan una inofensiva pero
desagradable descarga eléctrica al águila cuando se posa
intentan por primera vez cambiar el comportamiento de la especie.
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