ALEJANDRO OTERO FERNÁNDEZ
Médico (1889-1953)

El doctor Alejandro Otero fue el gran impulsor de la asistencia sanitaria en Granada. El hospital Clínico y el sanatorio de la Salud, entre otros, fueron el fruto de la labor de este político y medico, que ayudó a nacer a miles de granadinos. Alejandro Otero pertenece, como señala María Dolores Fernández Fígares en su biografía, a un tipo incalificable de hombres de personalidad desbordante, rica en matices y contradicciones aparentes, brillantes y apasionados. Nació en la villa pontevedresa de Redondela, era el tercer hijo de una familia formada por el matrimonio de Juan Otero Milleiro, su padre, y Rita Fernández Pereira, su madre.

A los 15 años de edad inició su brillante carrera de medicina en la Universidad de Santiago de Compostela en la que se licencia en 1910 y se doctora en 1911. Alejandro Otero llegó a Granada en 1914, con tan sólo 25 años de edad "había nacido en 1889" para ocupar la cátedra de Ginecología, que había obtenido por oposición. Con el correr de los años sería elegido Rector de la Universidad granadina en 1932, cargo desde el que impulsaría instituciones como el Hospital Clínico o la construcción de la facultad de Medicina, entre otras muchas.

Su compromiso social, le llevaría a militar políticamente en el PSOE y en UGT, siendo elegido concejal del Ayuntamiento de Granada y diputado en las cortes constituyentes de la II república. Estuvo detenido durante dos meses en 1934 junto a otros dirigentes de la izquierda granadina por razón de los sucesos conflictivos del bienio negro.

El 18 de julio de 1936 al estallar la guerra civil se puso a disposición del Gobierno legítimo republicano, siendo nombrado "paradójicamente" subsecretario de Armamento, este hombre bueno que tantas vidas había traído al mundo. Formó parte del Gobierno de la República en el exilio, en el que murió en México, en 1953.

En Granada se le recuerda especialmente por su noble labor humanitaria, que le llevó a ser reconocido como un hombre excepcional, que asistía por igual a ricos y pobres, no cobrando nunca a estos últimos.

Granadinos del siglo XX | Redacción ideal.es