En días pasados del presente mes de agosto hemos tenido la sorprendente visita de una cigüeña en la playa de Salobreña. Apareció el día 2 por la mañana posada en una farola del paseo marítimo y allí estuvo más de una hora, para sorpresa y deleite de las personas que paseábamos por allí. El día 5 volvió a aparecer posada en otra farola cercana, no sé si la misma cigüeña u otra compañera de viaje. ¿Comienzan a emigrar a latitudes más cálidas anunciando el final de un verano no demasiado caluroso?


