La sala de observación del Hospital Virgen de las Nieves es tercermundista: paciente de 84 años, con problema impotante. (NO ME QUEJO DE LA ATENCIÓN MÉDICA).Tras su evaluación, es pasado en una CAMILLA DE AMBULANCIA -en la que permaneció, sin apenas poder moverse durante unas 36 horas-, a una sala donde hay más de 50 pacientes en camillas iguales, o en silla de ruedas, literalmente hacinados, sin más separación entre ellos que un semipanel de menos de 1 metro cuadrado en los lados pero cara a cara con todos los de enfrente. A este paciente lo tienen día y medio SIN PROBAR BOCADO, aunque su problema es absolutamente compatible con la alimentación. Al enterarnos, (se demenció temporalmente por la SOLEDAD, INCOMUNICACIÓN, el MOVIMIENTO INCESANTE DEL PERSONAL Y HACINAMIENTO, ADEMÁS DE POR PURO HAMBRE), pedimos comida o razones para ese ayuno. Respuesta literal: 'aquí no servimos comida porque en realidad se está muy poco tiempo'. ¿36 horas es poco tiempo?. Al fin le dan un pequeño refrigerio.
DENUNCIO la mala organización, el hacinamiento, la ausencia presencial en muchos momentos de personal médico, la poca o nula humanidad que supone tener a un anciano incomunicado de su familia en un sitio hostil, (sólo dejan pasar media hora por la mañana y media por la tarde), la escasez de espacio, la INSALUBRIDAD que supone ese hacinamiento... En fin, que en un país que se supone civilizado, se pueda y se tenga que vivir la realidad de los más desfavorecidos. OJO,no al personal, que en todo momento fue correcto.


