No se si servirá de algo mi denuncia. El jueves santo, iba yo con mi hermandad, por la Calle Elvira para desembocar en la Plaza Nueva, había mucha gente, cuando de repente caí al suelo,dándome un porrazo grandioso. Me ayudaron a levantarme, y le doy las gracias a quien me ayudó, pero todo mi afán era ver qué me había motivado mi caida, cuando veo un pivote, al que le faltaba la bola de arriba y por ese motivo era menos visible. Me golpeé en las costillas, me torcí un dedo, y mi pierna izquierda se me ha puesto negra desde el tobillo a la rodilla. Me duele todo el cuerpo y doy gracias a Dios por no haberme roto nada. Podría haber sido peor. Solo le pido al Ayuntamiento que cambie esos pivotes y los haga más visibles, por el bien de todos.


