La chica, de 15 años, respondió a la agresión
de una compañera que la llevaba acosando durante varios meses
La agresora fue expulsada tres días y la acosada, cinco
La chica llevaba sufriendo el acoso de una compañera de instituto
varios meses. Sufría insultos, amenazas e insultos desde
octubre del año pasado. El padre de la alumna acosada se
puso en contacto con la dirección del centro, el IES La Zafra,
para que se tomaran medidas al respecto, ya que su hija «estaba
atemorizada».
Pero las medidas no llegaron. Los insultos y agresiones se seguían
produciendo con asiduidad. Así hasta el pasado 13 de febrero,
cuando la menor, de 15 años de edad, harta de la situación,
decide repeler la última agresión. Ambas alumnas se
pelean. Y ambas son expulsadas del centro tres días.
«Acudí al día siguiente para hablar con el director
del centro, porque no veía lógico que a mi hija se
la tratara igual que a la otra chica que la llevaba acosando varios
meses», relata Carlos González, padre de la menor amenazada.
El director del IES La Zafra entendió en un primer momento
los motivos del padre y le aseguró que su hija podría
volver a clase sin tener que cumplir esa sanción, que sería
modificada por otra menos grave. «Pero poco después
recibí la llamada de la jefa de estudios, que, tratandome
con bastante desprecio, me indicó que la expulsión
de mi hija no se modificaría y que si recurría esa
decisión, se incrementaría el castigo, algo incomprensible».
Carlos se quejó formalmente al día siguiente, presentado
dos escritos a la dirección del IES La Zafra. «Fue
entonces cuando la jefa de estudios decidió que el castigo
debía aumentarse a cinco días de expulsión»,
cuenta el padre, que asegura que finalmente optó porque su
hija asumiera el castigo «para calmar a la jefa de estudios
y debido a las más que evidentes represalias que algún
profesor estaba ejerciendo sobre mi hija», apunta.
Carlos González no entiende como, al final, la chica acosada
ha estado expulsada del centro cinco días, mientras que la
alumna que la amenazó y agredió durante más
de cinco meses, ha permanecido fuera del centro únicamente
tres días.
El padre asegura que la situación en el IES La Zafra «no
es nada buena», a pesar de los esfuerzos del director, al
que considera «buen profesional, pero al que no le secundan
otras personas en ese centro». Carlos González se queja
también del inspector de la zona, Joaquín Alcázar,
«que me trató de forma muy mal educada».
|