Querido primo, te escribo estas letras porque hace meses que no
tenemos contacto, y sobre todo porque llevo tiempo deseando acercarme
por tu tierra y ver a toda la familia. Tanto mi nueva novia, que
ya te la presentaré, como yo, hemos encontrado la excusa
perfecta para ir a veros, el concierto de los Rolling. Te confieso
que cuando nos lo comentó por teléfono mi madre incluso
antes de hacerse oficial, no le hice ni caso, de hecho, pensé
en la típica ‘boutade’ y baladronada de algún
pensante de allí que había hecho correr el rumor malintencionadamente.
Y ahora ‘flipo en colores’, y no soy el único...
Hoy todavía me cuesta trabajo creer que unos iconos mundiales
de la talla de Mick Jagger y su banda recalen en ese trocito de
tierra del poniente almeriense. ¡Enhorabuena!, ya que estamos
hablando del grupo más legendario de rock por antonomasia
que existe en la actualidad. ¿Me puedes explicar cómo
lo habéis conseguido? ¡Pero sabrían situar en
el mapa, estos diablos de la música, dónde está
Almería o Andalucía!
Sea como sea, en Cáceres, que es donde resido, como tú
sabes, no se habla de otra cosa, nada más que del concierto
de los Rolling Stones y más de uno se pregunta si la leyenda
de cómo David venció a Goliat se ha vuelto a poner
de manifiesto, en referencia a que competir contra grandes capitales
de provincia parecía una lucha perdida de antemano, o es
que, ¡tantas pelas tenéis!, y..., ¿el llamado
poderoso ‘don dinero’ lo puede todo? Me gustaría
que me lo aclarases porque tenemos muchísima curiosidad y
que me describas qué sensaciones albergáis y cómo
lo estáis viviendo. Mientras tanto te mando muchos besos.
¡Ah! Llegaremos el día 15 por la noche, pero te llamaremos
cuando estemos llegando. Esperamos no coger mucho tráfico,
que ya sabes cómo están las carreteras. Abrazos para
ti y para el resto de la family. ¡Nos vemos!
Desde El Ejido
¡Cuánto me alegra saber que vienes, primo! Estoy deseando
verte y contarte. Mira, lo primero es que aquí todavía
nos pellizcamos. ¡Parece una fantasía! Yo que los vi
en su última gira en el 2003 en Zaragoza, jamás imaginé
tenerlos en la puerta de mi casa. Mira, la sensación que
existe es que vamos a vivir un acontecimiento único y especial,
de esos que después se escriben con letras de oro en las
páginas del pueblo. Y aunque hay gente que pasa olímpicamente
de esta historia, eso sí, son los menos, todo el mundo se
está preparando. Te voy a poner unos cuantos ejemplos. Se
están arreglando decenas de calles. Se han limpiado más
solares que nunca. Se pintan los viales y se crean rotondas. Se
embellecen los jardines y las gitanillas pueblan los arcenes, dando
un gran colorido el entorno del estadio. En definitiva, El Ejido
se está acicalando, se está poniendo guapo y vistiéndose
con sus mejores galas, en la idea de presentar la mejor imagen posible
al visitante. De hecho, ya hay este fin de semana, un ambientazo
tremendo en Almerimar.
¡Fíjate, que incluso se han sacado de la manga hasta
13.000 aparcamientos para todos los que vengan de fuera! Con lo
difícil que es conseguir uno solo de ellos en este pueblo,
y es que los políticos cuando quieren, je, je, corren.
Además, los ciudadanos tienen una impresión muy positiva
del hecho. Si no, no se explicaría que prácticamente
uno de cada cuatro ejidenses tengan una entrada para el concierto.
Creo que nunca ha habido una proporción como esa.
Y por último, según tengo entendido, el secreto no
ha sido para nada el dinero, sino algo innato que llevan los que
se curten en esta tierra: un trabajo abnegado, decidido y libre
de cualquier prejuicio.
Así que, primo, vente ya, que estoy deseando que llegues,
ya que esto es para compartirlo contigo y con los miles de visitantes
que queremos recibiros con los brazos abiertos. ¡Bienvenido!
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