Artículos de Opinión
Llegó Acebes | Juan Teba
Lo más llamativo en el transcurso de las últimas horas en la campaña de ratificación del nuevo Estatuto de Andalucía se centra en la espectacular irrupción en la campaña andaluza del ilustre y reconocido ariete de las esencias patrias, licenciado Ángel Acebes, un muchacho con la edad en la boca y reconocido patriota que suele advertirnos generosa y desinteresadamente de los peligros que corremos los bien pensantes, más o menos liberales o, incluso, izquierdistas, ante la rigidez doctrinal de los enemigos de la patria común que libran en estas fechas batallas cruciales ante el futuro presuntamente inmediato de la condición española.
Llegó, decíamos, a la campaña electoral del referéndum de ratificación del nuevo Estatuto andaluz del próximo 18 de febrero el gran Ángel Acebes, ministro de Interior en la época presidencial del señor Aznar y atinado analista de los enemigos históricos de la patria común española, y los decibelios, argumentos, desencuentros y paradojas de la campaña del referéndum andaluz se vieron de súbito enriquecidos por el señor Acebes, una criatura de solvencia patria e intelectual fuera de toda discusión reaccionaria y patriótica.
Y, mientras, ¿qué hacían o decían los hijos de los adversarios ideológicos de los herederos emocionales de don Pelayo, el cardenal Cisneros y el general Franco? De todo para no perecer en aquella purga inmisericorde, aunque, sorprendentemente, lograron determinadas adhesiones doctrinarias como, por ejemplo, las simpatías del exilio exterior, del sector obrerista del clero y de los hijos ilustrados de la derecha histórica.
Pero volviendo a lo sustancial. El próximo domingo, 18 de febrero y domingo de carnaval, el pueblo andaluz está citado ante las urnas, como lo estuvieron los andaluces de 1980 cuando tuvieron que comparecer a cuerpo ante los colegios electorales de la época, para romper con los estereotipos históricos que nos definían, entonces, y siguen insistiendo con terquedad en los tiempos que corren, como un pueblo entregado a simplismos reaccionarios y tópicos insufribles.
Necesitamos más Acebes que lleguen hasta estos confines andaluces para que nos bronqueen entre el paternalismo neoliberal y la ensoñación religiosa que acabe generando la reacción ciudadana.
