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CELIA
VIÑAS OLIVELLA
Aquí se volcó en la formación de sus alumnos, a quienes transmitía una particular visión y análisis de lo escrito, además de contagiar la sensibilidad cultural que ella poseía. Como autora destacó en la poesía, aunque desarrolló otros géneros: el teatro, la novela, el ensayo o los cuentos escenificados. Compaginaba la innovación para la época, siendo precursora, pero manteniendo el respeto a la tradición. Su obra poética publicada en vida se recoge en los títulos Trigo del corazón, Canción tonta en el Sur, Del foc i la cendra y Palabras sin voz. En 1954 falleció dejando una honda huella entre quienes habían sido sus alumnos y seguido de cerca su trabajo y su ardua actividad en la sociedad almeriense, ya que además de participar en actos, los promovía y estaba presente en cualquier convocatoria a celebrar en la provincia de Almería. Su marido, Arturo Medina, dio a conocer después de su muerte otras obras suyas: Como el ciervo corre herido, Canto y antología lírica y Poesía última. A los niños, su gran vocación, también dirigió parte de su creación literaria, entre la que destaca El primer botón del mundo y trece cuentos más con el que logró el accésit al Concurso Nacional de Literatura en 1951. La obra teatral de Celia Viñas se centra en Plaza de la Virgen del Mar, en prosa escribió Estampas de la vida de Cervantes, además de su incursión en la novela con Tierra del sur y Viento levante. |