La vida es eso que nos pasa mientras recuerdas el pasado o sueñas con el futuro, dijo John Lennon. La primera vez que escuché esa cita, me sorprendió la verdad tan grande que expresaba. Siento que nos movemos por la vida sin aprovecharla como debiéramos. Todos queremos ser felices, en eso estamos de acuerdo, pero cuando se trata de decir de qué manera es cuando llegan las diferencias, unos la ven al alcanzar metas soñadas, otros al sentirse auto suficientes y otros se centran más en buscar el placer y esquivar el sufrimiento. Y en el día a día nos vemos sumergidos en una carrera contra reloj, en trabajos que la mayoría de las veces no son de nuestro agrado, y nos empeñamos en hacer proyectos de futuro y se nos olvida lo verdaderamente importante, vivir el día a día. Y es así como se nos van, los días, las semanas, los meses y los años esperando que lleguen esas metas, que te planteas como el cúlmen de tu felicidad.
Pienso que al llegar a cierto punto, más de uno nos hemos hecho la pregunta del millón, ¿Soy feliz con mi vida? A veces necesitamos un toque de atención, para darnos cuenta, un toque a modo de aviso, en el que ves con tanta claridad la realidad, que te das cuenta de que tu estancia aquí es efímera, y que de repente dejas de estar y todo terminó.
Por eso, como me considero una persona optimista y positiva, voy a intentar buscar pequeños trocitos de felicidad en el día a día, guardarme el enfado e intentar cambiar lo que no me guste, dejar de pensar e imaginar y en lugar de eso ponerlo en práctica y actuar y dejar de tener miedo a equivocarme y no arrepentirme por hacer, si no por no haber hecho. Quiero romper reglas y eliminar la palabra miedo de mi vida, porque esa lo paraliza todo, y amar a las personas que me rodeen sin esperar nada a cambio, porque quiero aprovechar los años que me queden por vivir.
Asun Jiménez Colón.


