Flamantes campeones en su categoría de los Juegos Deportivos Municipales de Almería en su edición de 2011, estos chicos han vuelto a darnos una lección. Una lección sobre compañerismo, afecto, camaradería, empuje, complicidad, confianza, respeto y todo lo que conlleva aunar esfuerzo y entrega.
Si los adultos a una fuésemos capaces de aplicar en nuestra sociedad una sola parte de cuanto ellos atesoran, cuanto mejores serían las cosas.
Y no hemos de dejar de felicitar a todos los equipos que con igual espíritu participaron en este evento y es que parafraseando al uso, la talla de un equipo se mide por la grandeza de sus contrincantes.
Realmente ha sido un placer observarles jugar con la pasión y el aprecio con que lo han hecho y si son capaces de salvaguardar esta actitud y no hay motivos para dudar de ello, todo lo contrario, serán personas de bien muy necesarias para un mundo que ellos mismos han de modelar.
Felicidades chicos.


